5 razones para visitar San Petersburgo en invierno – con Peter con Ñ

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San Petersburgo es sinónimo de Noches Blancas, paseos en bote por sus canales y caminatas por los malecones del río Neva en los interminables días de verano. Y si bien el verano es la época del año en la que la ciudad recibe más visitantes, no es el único momento para visitarla. Por eso en Peter con Ñ, tu guía de san Petersburgo en español, te damos algunos motivos para animarte a calzarte las botas, ponerte bufanda y guantes y descubrir lo que la Venecia del Norte ofrece durante el invierno ruso:

5 razones para visitar San Petersburgo en Invierno

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Caminatas sobre el agua

Si bien el verano es bueno para paseos en bote por los ríos, el invierno lo es para caminatas ¡sobre los mismos ríos!

Si se tienen unos cuantos días bajo los -10 los ríos y canales se congelan y es posible caminar sobre el río Neva. La fortaleza de Pedro y Pablo se convierte en uno de los puntos preferidos para dar una pequeña caminata sobre el río en sus alrededores. Incluso algunos se animan a cruzarlo de lado a lado. Desde diferentes puentes y malecones descubrirá siluetas jugando o simplemente paseando para aprovechar esta nueva perspectiva de la ciudad que sólo se puede lograr en invierno. Dependiendo del invierno (a veces se tienen inviernos relativamente cálidos con pocos días bajo los -10) puede tener días o semanas para ver los puentes y malecones de la ciudad de esta forma. Eso sí, no se arriesgue si no ve a locales en las cercanías, y antes de intentarlo tenga en cuenta el pronóstico del tiempo.


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Diversión para chicos y grandes

¿Cuál es la actividad más divertida en invierno? Pues esta es nuestra siguiente razón: las resbaladeras de hielo. En los meses fríos, de diciembre hasta marzo inclusive, si el tiempo lo permite, muchos parques de la ciudad acogen esta sencilla diversión que niños y adultos disfrutan por igual, y porque no, los visitantes también. Nada más simple y entretenido para pasar el rato y recordar nuestros días de niñez, o para algunos probar por primera vez este pasatiempo sin necesidad de viajar hacia exclusivos resorts invernales. Es conocido que incluso fue una actividad que contó con la simpatía imperial: en la lujosa residencia de Tsarskoye Selo, más conocida como el Palacio de Catalina, emperatrices como Elizabeta y Ekaterina II ordenaron construir gigantescos circuitos para la diversión de la corte. Enfúndese su pantalón más grueso únase a la diversión al estilo ruso.


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La ciudad de los cuentos de hadas

Luces, nieve, palacios, príncipes y princesas: estamos hablando de un cuento de hadas, y uno que puede vivir realmente.
A partir de diciembre las calles de San Petersburg son decoradas con atractivos juegos de luces que le dan a la ciudad un aspecto especial, como si uno pasease en aquellos cuentos que inician con “érase una vez…”. Las historias románticas, felices y trágicas de principes y princesas pueden ser evocadas en los innumerables canales, palacios y palacetes de la ciudad y alrededores, y por supuesto, usted amigo viajero, puede convertirse en el personaje principal de su propio cuento de hadas ruso. Los parques y jardines de recreo de los grandes palacios que florecen durante el invierno lucen un especial manto blanco: imagine que la nobleza encabezada por el emperador o la emperatriz paseaban por esos mismos lugaresen sus trajes invernales disfrutando de la nostálgica vista. Los bailes no faltan y algunos palacios como el de Catalina en Pushkin organizan eventos de fin de año con sabor imperial. Recuerde que esta ciudad fue la capital del imperio Ruso y lo aristocrático aún le corre por las venas. En sus caminatas es muy posible que se encuentre con Ded Moroz, el padre invierno, una especie de Santa Claus con un característico traje azul, así como con la bella Snegurochka, la princesa del invierno.

Vea aquí como se viste de gala San Petersburgo para las fiestas de fin de año:


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Los museos para tí solo

Si es asiduo a los viajes es muy probable que esto le haya ocurrido antes: viajar cientos o miles de kilómetros para visitar un famoso museo o lugar con el que soñó por años y no poder disfrutarlo debido a la inmensa cantidad de turistas que tuvieron el mismo sueño que usted. San Petersburgo también sufre de esta fiebre turística estacional y en verano, la temporada alta para los viajeros, es todo un reto poder disfruter de museos como el Hermitage, el museo Ruso o los muchos palacios imperiales en la ciudad. Las largas líneas de ingreso al Hermitage, a los palacios de Catalina en Pushkin y al Gran Palacio en Peterhof son conocidas por los locales y las agencias turísticas. Otros lugares simplemente limitan el número de visitantes por días, como el Palacio Yusupov, por lo que durante esos meses se corre el riesgo de quedarse sin ingresar a alguno de estos museos o pasar más tiempo en la espera que en la visita. Inclusive una vez adentro, salas como la enfilada del arte italiano del Hermitage y el pasaje San Rafael son practicamente intransitables.
Por eso, el invierno es el mejor momento para los amantes del arte y la arquitectura que desean una experiencia íntima y especial con obras de arte y salas grandes y pequeñas de palacios, algo sencillamente imposible en verano. Visitar alguno de estos lugares entre diciembre y marzo garantiza no solo líneas de ingreso cortas, sino también usualmente una reducción en el precio, así como menos turistas de forma que puede tomarse su tiempo para apreciar los Leonardo da Vinci del Hermitage, las salas del palacio de Catalina en Pushkin y muchos otros atractivos.


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La auténtica San Petersburgo

El turismo ha cambiado las ciudades para siempre, de diversas formas. Una de las consecuencias negativas es la pérdida de identidad de las ciudades en su búsqueda de ser más atractivas para el visitante extranjero. La estandarización se ha convertido en la aliada de muchos negocios que buscan captar al turista a su paso por la ciudad.
Es por eso que el invierno en San Petersburgo es el momento ideal para poder ver a la auténtica ciudad despojada de su cobertura habitual de atractivo de escaparate. Escenas como esta, un pescador en el rio Neva, pueden disfrutarse sin los flashes de los grandes grupos o sin la, a veces incómoda, compañia de los vendedores de souvenires que desean endilgarnos de una u otra forma algún producto. Familias buscando el tradicional yolka de fin de año (arbol de navidad) o asistiendo a eventos como el encendido de los árboles y luces de la ciudad nos permiten vivir más de cerca a la urbe y sus habitantes. Si lo suyo es la búsqueda de la experiencia auténtica, de la personalidad de los lugares que visita, debe considerar visitar la antigua capital imperial entre diciembre y marzo.


¿Ya está listo y abrigado para descubrir que el “general invierno” tiene un lado amable en San Petersburgo? Por supuesto existen otras razones: rebajas en precios, una mayor oferta hotelera y otros, y es que San Petersburgo tiene algo para cada tipo de viajero. ¿Desea más información acerca de como visitar San Petersburgo en invierno? ¡Escríbanos! No olvide seguirnos para recibir información acerca de como conocer San Petersburgo en español sin complicaciones. Recuerde también seguirnos en nuestras redes sociales.

Peter con Ñ le ayuda a descubrir San Petersburgo a su estilo en su idioma ¡Los esperamos en San Petersburgo!


Fotografías: Hugo Palomino


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